Cronica TV sociedad Paranormal

Planchadora sin rostro ronda Parque Rivadavia

Tensión: intercambio (20°)

En el Parque Rivadavia, antes propiedad de Ambrosio Plácido Lezica, un hijo se enamoró de una planchadora negra. Al rechazarla por otro, la degolló entre las plantas y se suicidó colgándose de un eucaliptus regalado por Domingo Faustino Sarmiento.

La cabeza de la planchadora nunca apareció. Desde entonces, una figura femenina sin rostro empuja una plancha invisible por el parque, especialmente a la tarde cuando el ruido baja.

El lugar fue escenario de muerte y es una quinta maldita que nunca olvidó.