Las disidencias FARC del frente Jaime Martínez causaron 20 muertos y 48 heridos en atentados en suroeste de Colombia, con ataques a policía, drones explosivos, batallón en Cali y bloqueo en Panamericana. El general Hugo López Barreto atribuye los hechos a grupos no acogidos a paz de 2016, ligados a narcotráfico, contrabando y extorsión.
Víctimas inocentes como niños y familias en mercados generaron pánico. El presidente Gustavo Petro, que inició diálogos con criminales, cambió política y ordenó ataque frontal tras fracaso de negociaciones que aumentaron violencia e inseguridad.
Los atentados ocurren semanas antes de elecciones presidenciales del 31 de mayo.