Más de 100.000 personas peregrinan al santuario de la Buena Muerte en Reducción, Córdoba, por la fiesta provincial del 1º de mayo, transformando el pueblo de 2.500 habitantes en epicentro de devoción.
Paula y Pablo Bernini recorrieron el interior rural, mostrando costumbrismo gaucho con alpargatas, bombachas y paisanas; entrevistaron a locales como Carlos, viudo que vive solo con perros guardianes y abre su casa a peregrinos a caballo.
Gauchos de Huanchilla y otros ofrecen hospitalidad sin llaves ni rejas, cocinan empanadas en ollas pesadas y usan cueros de oveja; Paula intentó montar un caballo arisco, destacando la tradición y tranquilidad del lugar frente a la ciudad.