Benjamín Solari Parravicini, el Nostradamus de América, vivió una abducción en julio de 1961 en Avenida 9 de Julio y Moreno en Buenos Aires. Un vértigo lo paralizó, el suelo desapareció y despertó en una esplanada semicircular con luz verdosa antinatural.
Tres seres extraterrestres lo observaban sin hablar. Vio el Obelisco desde las alturas, luego el cosmos. Al regresar a 9 de Julio y Belgrano, un toldo se incendió sin explicación y parte de un camión quedó quemado.
Parravicini lo contó en carta a Fabio Serpa. Es un paragnosta con telepatía, clarividencia y precognición; dibujó Torres Gemelas, llegada de Fidel Castro y más. Nunca miró el cielo igual.