El panel de La noche de los ex profundizó en el análisis de Gran Hermano, enfocándose en las estrategias de Manuel para recuperar el control de la cocina, que considera clave para su liderazgo dentro de la casa, mientras sus excompañeros lo critican por desesperación y manotazos de ahogado.
Durante la fiesta de karaoke latino, participantes como Lolo Poggio, La Bomba Tucumana y otros cantaron temas populares, destacando actuaciones que generaron calidez en la audiencia, aunque el panel señaló que algunos como Zunino buscan protagonismo con shippeos funcionales con Luana y La Bomba para equilibrar alianzas.
Manuel se acercó a La Bomba y Tamara para sondear lealtades y desestabilizar al grupo rival mediante la pérdida de la cocina, pero panelistas como Lola defendieron su rol en la convivencia, cocinando para todos y manejando tareas como la basura, mientras otros lo ven como perfil aburrido sin estrategias reales mostradas.
Se generó tensión en el debate cuando Lola acusó a Brian de inventar shippeos y criticó el juego de otros, recordando nominaciones pasadas y enfatizando que la cocina no garantiza victoria histórica en el reality, aunque mantiene a Manuel activo mentalmente.
El grupo de ocho liderado por Manuel se consolida con votos leales pese a la pérdida temporal de la cocina, y el panel anticipa que la La Bomba Tucumana no será obsecuente, abriendo panorama para más intrigas en la casa.