En Reducción, Córdoba, la periodista Paula recorre una panadería de más de 100 años dirigida por Marcelo, tercera generación de panaderos, que mantiene un horno a leña encendido 365 días al año desde hace 110 años.
Marcelo muestra recetas secretas heredadas de su padre, fallecido a los 92 años, con hojas de más de 60 años que guarda celosamente. Empleados jóvenes aprenden el oficio sin conocer las fórmulas exactas, y destacan el orgullo de trabajar en un lugar histórico con horno artesanal que produce facturas únicas como tortitas negras, caras sucias y mantecadas.
La panadería donó pan gratis al jardín de infantes por 50 años; ahora la municipalidad, liderada por una intendenta joven que sucedió a su padre fallecido en funciones, lo paga para continuar el legado. Gauchos locales valoran la tradición y critican la pérdida de costumbres por drogas y celulares en la juventud.
Paula prueba las especialidades, elogia el sabor único por el horno a leña usado también para asar lechones en fiestas, y resalta el costumbrismo argentino en este rincón del interior.