Durante la Guerra Fría, la OTAN creó Gladio, red clandestina en 10 países europeos incluyendo Italia para combatir invasión comunista, con arsenales ocultos llamados NASCO suministrados por CIA.
En Italia, Gladio operó en secreto hasta 1990 cuando Giulio Andreotti lo reveló. Vinculada a atentados neofascistas como Brescia 1974 (8 muertos), Milán 1969 (17 muertos) y Bolonia 1980 (85 muertos), con armas de Gladio en manos de grupos como Orden Nuevo.
Ex miembros como Giorgio relatan entrenamiento en disparos, explosivos y vigilancia. Documentos desclasificados muestran preferencia EE.UU. por regímenes derechistas anti-comunistas. Juicios continúan por atentados, con testimonios confirmando nexos militares y secretos.
Gladio simboliza tensiones Guerra Fría, dividiendo aún la sociedad italiana.