En 2017, la odontóloga María Romina Pelice extrajo 12 piezas dentales a un nene de 5 años con infección sin consentimiento parental en Hospital Rawson y Argentino de San Juan, dejando solo dos muelas y causando bullying escolar.
De las 12, solo 2 debían extraerse, 6 tenían caries y 4 estaban sanas. Recibió condena a un año en suspenso por lesiones culposas tras 9 años de investigación, ratificada en instancias superiores, pero panel criticó leve inhabilitación y falta de medicación previa.
El nene sufrió calvario hasta normalizar vida; padres solo buscaban justicia.