La niña Renata, con parálisis en la mitad derecha del cuerpo, retraso madurativo severo y epilepsia refractaria, se ahogó en la pileta terapéutica de un centro en Escobar porque los guardavidas y un acompañante no la vieron durante media hora mientras se desplazaba del borde a la zona profunda.
Dayana, la madre, contó en vivo que dejó a su hija de un año y tres meses asistiendo a la colonia sabatina del centro AUPA, un lugar de 20 años de trayectoria donde Renata disfrutaba el agua y espacios verdes, pero los responsables estaban distraídos mirando celulares o TikTok pese a cuidar a solo seis niños con discapacidades.
El coordinador no supo explicar el hecho al hospital y recurrieron a cámaras; el fiscal investiga a los tres adultos notificados, mientras Dayana exige justicia porque nadie le devuelve a Renata, descrita como un ser de luz cariñoso que abrazaba a su hermanito de un año y medio, dejando a la familia destruida.
Panelistas de Inbatibles se indignaron por la negligencia evitable en un sitio preparado para chicos dependientes como bebés, comparándolo con vigilancia constante en piletas hogareñas, y enviaron abrazos pidiendo visibilidad para que los responsables se hagan cargo.