Una nena se viralizó con más de dos millones de reproducciones vendiendo chismes a compañeros y una señora por 100 pesos cada uno, grabada contando billetes y diciendo "ustedes quieren saber el chisme, me tienen que pagar".
Panelistas debaten si es emprendimiento o riesgo de extorsión, ya que cobrar por chismes puede llevar a cobrar por no contarlos; la madre aclaró que no hay bullying ni lastima a nadie.
Comparan con periodistas como Ángel Debrito o Janina de la Torre, destacando que le gustan los chismes y podría ser futura periodista, pero advierten problemas en escuela al cruzarse con víctimas.