Una nena de 12 años de Montequemado, Santiago del Estero, quedó embarazada tras una violación presuntamente cometida por familiares y fue llevada a la Clínica Santa María en Villa Ballester, Buenos Aires, donde a las 32 semanas de gestación se realizó un procedimiento obstétrico que terminó con la muerte de la criatura, según narra Ricardo Canaletti en Cámara del Crimen.
La mamá analfabeta de la región interior de Santiago del Estero contactó a una ONG para interrumpir el embarazo, pese a que superaba las 14 semanas permitidas por ley salvo por violación o riesgo materno; el feto medía 44 centímetros y pesaba 1.700-1.800 kilos, viable para adelanto de parto con neonatólogos, pero no se sabe si nació vivo o muerto ni dónde están los restos.
La policía bonaerense allanó la clínica y halló ocho bolsas con restos fetales, tres a término para autopsia; el director médico de la ONG, Damián Levy, defendió la intervención como legal y digna ante la vulnerabilidad de la menor. Canaletti cuestiona si fue aborto, homicidio o venta de bebé, y destaca la evolución legal del delito de violación desde el abuso deshonesto al actual.
El fiscal Santiago Bridux de Santiago del Estero detalla que la causa inició en marzo por denuncia materna, con allanamientos negativos a dos sospechosos familiares; rastrearon a la menor hasta Buenos Aires por alerta de interrupción ilegal, involucrando trata y fiscalías federales, pero ignora paradero de madre, nena y criatura, aguardando ADN de fetos.