Los modelos meteorológicos advierten sobre un posible evento El Niño de intensidad entre débil y muy fuerte para la segunda mitad de 2026, con señales ya detectadas en el Pacífico desde inicios de año y alta probabilidad superior al 90% para octubre-diciembre.
La científica Cristina Recalde explicó que existe una probabilidad de uno en cuatro para un Niño muy fuerte, igual que para las otras categorías de débil a fuerte, según la NOA. Destacó la incertidumbre del sistema climático caótico y recomendó no usar términos como "súper Niño", ausentes en instituciones como la Organización Meteorológica Mundial, Copérnicus o NOA, que clasifican en cuatro niveles basados en experiencia y modelos.
El fenómeno El Niño surge cuando los vientos alisios se debilitan, calentando la superficie del Pacífico e invirtiendo presiones entre Darwin (alta) y Tahití (baja), superando 0,5°C en Niño 3.4. Eventos muy fuertes superan 2°C, como en 1982-83, 1997-98 y 2015. La NOA mide con el nuevo índice RONI, que compara anomalías en Niño 3.4 con el resto del Pacífico.
La NOA divide el ENOS en nueve categorías, cuatro para Niño (débil, moderado, fuerte, muy fuerte), con fase neutra actual hacia Niño probable en verano.