Mojtaba Khamenei, líder supremo de Irán designado hace más de siete semanas, confirmó que el país se consolidó como potencia militar tras 47 años de esfuerzo, definiendo la identidad iraní-islámica con gracia divina.
Instó a derrotar enemigos en ámbitos económicos y culturales, priorizar educación, consumo de productos nacionales y evitar despidos por la crisis y guerra, valorando a cada trabajador como activo valioso.
Es su segundo mensaje semanal, tras afirmar que Estados Unidos no tiene cabida en el futuro del Golfo Pérsico.