En Camerún, segunda escala de su gira africana, el Papa León XIV recibió calurosa bienvenida en Yaoundé y se reunió con el presidente Paul Villa en el Palacio Presidencial.
Los católicos representan el 35% de la población, unos 7 millones de personas. La última parada fue el orfanato Nulzamba, donde niños lo recibieron con música y baile.
El pontífice elogió el testimonio de amor de las Hijas de María que gestionan el lugar y dedicó palabras de esperanza a los pequeños, recordando la predilección de Jesús por los más pequeños.
La visita finalizó con intercambio de regalos, incluyendo un árbol de la vida y una imagen de San José.