El panel reveló que Gladys La Bomba Tucumana ingresó a Gran Hermano con miedos por temas sensibles como situaciones complicadas de su hijo Tiago con una novia y la reciente pérdida de su pareja por enfermedad terminal oncológica.
Destacaron su acto de amor al acompañarlo hasta el final pese a la enfermedad, su dedicación a la madre enferma durante temporadas en Carlos Paz y su resiliencia como sobreviviente que siempre puso la otra mejilla.
Criticaron que se limite su imagen a la pollera amarilla pese a 30 discos y premios, y anticiparon que sobrevivirá en la casa mostrando su fortaleza, aunque duelga al amor de su vida.
Recordaron su entrada alegre cantando con empanada para ser bien recibida, sorprendiendo a participantes que esperaban un show musical.