Gladys La Bomba Tucumana relató con emoción su deseo de haber conocido a un padre amoroso, en lugar de recordar al golpeador que murió joven a los 42 años, soñando con abrazarlo hoy canoso como tiene a su madre enferma.
Describió penitencias crueles desde los tres años arrodillada en maíz por horas hasta sangrar, descalza, y escenas terribles donde vio al padre dejar ensangrentada a su madre Adela en el baño, mientras ellos gritaban sin poder abrir la puerta.
Contó cómo la madre escapó creyendo que los abandonó, dejándolos tirados caminando por vías del tren, agradeciendo a Dios que no sufrieran abusos siendo cinco mujeres.
El panel confirmó que el padre, policía muerto en 1975 por disparo en operativo, era violento y asesino según ella, marcando su crecimiento en un hogar de terror.