Irán lleva más de 64 días sin acceso a Internet debido al conflicto en Medio Oriente con Estados Unidos, lo que genera un nuevo foco de tensión política y social con debates sobre restricciones por seguridad frente al impacto económico y la venta de accesos privilegiados en un mercado negro.
Las autoridades iraníes no planean una reapertura inmediata del servicio, temiendo que mercenarios organicen protestas como las de enero contra el régimen, calificadas por Teherán como disturbios orquestados por Israel y Estados Unidos.
Donald Trump rechazó la última propuesta iraní para dialogar sobre la guerra, amenazó con aniquilar al país si no cede y negó una retirada de la región, mientras crece la impaciencia en el Congreso por la falta de autorización para el conflicto que supera los 60 días.
China instó a mantener abierto el Estrecho de Hormuz, culpando la guerra ilegítima de Estados Unidos e Israel, en medio de un disparo del petróleo a máximos de cuatro años que impacta los mercados globales.
El alto al fuego desde el 8 de abril no frena las tensiones por ambiciones nucleares y control del Hormuz, con murales en Teherán mostrando ataúdes con bandera estadounidense.