La industria autopartista argentina enfrenta una crisis grave con una caída del 7,7% en empleo, equivalente a 4100 puestos menos en un año, superando el promedio general de desempleo. La mitad de los trabajadores está en pymes de hasta 300 empleados, un sector clave para dinamizar la economía.
El experto Horacio Alonso explicó que las concesionarias sufren por estancamiento en ventas (-5-6% vs año pasado) y mayor competencia de nuevas marcas por apertura económica. El negocio básico de compra-venta de autos no es rentable para muchas, especialmente generalistas como Toyota, Volkswagen, Peugeot, Fiat y Renault, con caídas del 20-30% en patentamientos.
Las fábricas exportan el 80% de producción, por lo que el mercado interno las afecta menos, pero la autopartista pierde empresas hacia Brasil, que concentra inversiones regionales. En 15 años se fueron 50 firmas; cierres de plantas y turnos ocurrieron bajo Milei, aunque Toyota produce récord en tres turnos.
La irrupción de autos chinos es un fenómeno global demorado en Argentina por restricciones previas; ya impacta fuerte pese a apertura reciente. Marcas como Ford y Chevrolet caen menos (8-12%), pero generalistas duplican la baja promedio del mercado (-14% abril vs abril pasado).