Gloria Callejas y su familia convirtieron su casa en el comedor y merendero Casa Feliz en González Catán hace 26 años, sirviendo más de 60 platos diarios a niños y vecinos necesitados.
Originaria de Bolivia, Gloria inicialmente dudaba por falta de recursos, pero su padre insistió en compartir lo poco con amor, sumando a hermanos, cuñados y sobrinos para mantener el proyecto.
Los niños disfrutan comidas ricas, juegos, bailes y pelota en un ambiente de alegría y sin problemas, donde la felicidad pura radica en sonrisas y tardes compartidas pese a las carencias.
Gloria espera que las puertas nunca cierren y que sus hijos continúen la labor voluntaria, demostrando que ayudar con corazón grande hace sentir mejor a todos.