Flor Peña asumió el rol en la obra Las Hijas en solo seis días tras la salida de Julieta Díaz por motivos de salud personal, junto a Sole Villamil y Pilar Gamboa en el Paseo La Plaza. Peña relató su trayectoria en ficción como Casados con hijos, Verano del 98, teatro en Cabaret y Mamma Mía, y cómo aceptó el desafío dramático soltando el control habitual en ensayos meticulosos. Recomendó la obra sobre hermanas enfrentando la enfermedad de su madrasta y temas generacionales.
Peña aclaró rumores sobre una precuela de Casados con hijos que no se concretó por ausencias de Erika Riviere y Luisana Lopilato, y reveló que reconcilió con Riviere tras distanciamientos originados en la versión teatral. Defendió el humor satírico de la serie, criticando omisiones en repeticiones por sensibilidad actual sobre femicidios, y abogó por debatir límites del humor sin censuras absolutas.
Contó anécdotas personales como un trío juvenil que generó críticas sexistas, y criticó intentos de "disciplinarla" por su libertad expresiva. Habló de su hijo Juan, diverso, instándolo a la humildad pese a su seguridad, y rechazó entrar a Gran Hermano como Andrea del Boca, preservando intimidad pese a su afición por realities. Juan aspira a realities pero ella lo desaconseja hasta cumplir 18.
Cuestionó la vuelta de Viviana Canosa a TV con Gustavo Sylvestre, recordando su denuncia de pedofilia contra Lizy Tagliani desestimada por falta de pruebas, donde Peña fue mencionada falsamente. Defendió credibilidad periodística y rechazó hipótesis de pago, atribuyéndolo a "cebo" por rating. Criticó duramente la ley de falsas denuncias por amedrentar víctimas en un sistema judicial ineficaz.