Yunguilla, región en la provincia de Pichincha cerca de Quito, ofrece turismo comunitario sostenible a cargo de unas 50 familias. El programa Vivir viajando recorre este valle de microclima cálido, protegido por cordilleras, ideal para agricultura de frutas como mangos y papayas.
La comunidad surgió en 1973 tras la reforma agraria que repartió 10.000 hectáreas de una hacienda entre trabajadores. Antes dedicada al carbón vegetal, ahora promueve senderos, observación de aves, producción de lácteos y alojamientos en casas familiares. En 2019 obtuvo certificación TULSARP por sostenibilidad.
La guía local Abigail conduce una caminata por la finca comunitaria Caguayuyo, mostrando emprendimientos productivos. Los visitantes degustan queso y mermelada artesanal.
Sonia, anfitriona, prepara almuerzo típico con crema de apio, tortillas de papa (diapingacho) y pollo. El especialista Juan enfatiza cómo Yunguilla recarga energías, permite reflexión y contacto con la vida rural auténtica lejos del ruido citadino.
Los conductores invitan a turistas argentinos a visitar este destino más allá de Galápagos, destacando la calidez ecuatoriana y paisajes variados.