En Hainan, sur de China, la escalada de cocoteros se transformó en deporte competitivo, originado en la recolección diaria de cocos por habitantes locales.
Los competidores escalaron árboles de hasta 9 metros en categoría masculina y 7 metros en femenina, usando solo manos y pies con arnés de protección. Algunos alcanzaron la cima en 9 segundos.
Mucha gente se juntó a ver la competencia, donde el más rápido gana cronometrando hasta la meta marcada en el cocotero.