La secuela El diablo se viste a la moda 2 con Anne Hathaway y Meryl Streep recaudó más de 50 millones de dólares a nivel global y en Argentina superó los 140 mil espectadores sumando preestreno y estreno hasta el sábado.
Vir Priano mostró exclusivas de locaciones en Milán como la Pinacoteca de Brera para desfile de Runway, Palazzo Parigi con escenas en Long Island y Salumario Monte Napoleone con cameo de Donatella Versace junto a Emily.
En la gala preestreno organizada por Elina Constantini con código rojo y negro, todos los invitados fueron VIP sin distinción, destacando lujo silencioso. La industria de la moda está golpeada globalmente por guerras y economía, pero marcas de lujo como Hermes y Armani mantienen calidad inaccesible.
En alfombras rojas argentinas como Martín Fierro de la Moda y gala Caras faltó calidad; Mónica Antonopoulos brilló imitando a Miranda Priestly, Mariana Fabiani reformuló vestido de su abuela y criticaron look de oficina de Nicole Neumann. Gaby Guerrero elogió sastrerías de barrio y edición de placard en crisis.
La película muestra crisis periodística, evolución de Andy y guiños a la original; gran marketing de moda inspira estilos laborales.