El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones a tres casas de cambio iraníes, más de una decena de empresas pantalla y la terminal petrolera china Quindao por eludir restricciones mediante comercio de petróleo iraní hacia China.
Las entidades coordinaban transacciones en monedas no dólares para importar millones de barriles pese al cierre del Estrecho de Hormuz. Washington advirtió a bancos y navieras sobre sanciones secundarias por respaldar estas operaciones, incluso en pagos informales.
Las medidas refuerzan la presión sobre Teherán y sus socios como China en contexto de tensiones energéticas.