El dueño del local comercial irrumpió en la repostería y casa de cotillón donde trabajaba Paula y le disparó al menos cuatro veces con un revólver calibre 44 especial, un arma de alto poder de fuego que traspasa el cuerpo humano y puede arrojar a una persona varios metros contra una superficie rígida.
La víctima llegó con signos vitales al hospital pero falleció minutos después. El asesino intentó fugarse caminando con tranquilidad, pero vecinos y transeúntes alertaron a un taxista que lo rechazó, permitiendo su detención inmediata por la policía a pocos metros, cuando aún parecía dispuesto a usar el arma restante.
Los panelistas destacaron que el homicida es conocido en el barrio como conflictivo, con propiedades que nadie ocupa por problemas familiares, y un arma con pedido de secuestro desde 2015. Hipótesis incluyen ajuste por deuda de alquiler -negada por la hermana Claudia-, tema pasional o infidelidad de un cliente, aunque la familia de Paula desmiente todo y exige justicia.
El debate se encendió con mensajes del público pidiendo "pegale cuatro balazos con la misma arma" o bala en lugar de cárcel, discutiendo perpetua versus pena de muerte, criticando la justicia argentina por liberaciones prematuras como el caso Robledo Pucho, y rechazando justificar el crimen por locura o drogas.