El doctor celebra su reciente doctorado honoris causa otorgado por la Universidad de Lomas de Zamora, donde el 89% de alumnos son primera generación de profesionales, similar a su origen humilde con abuelo sirio llegado en 1927 sin estudios.
Recuerda su infancia en barrios pobres como Bajo Flores y Pompeya, casas de 42 m² con humedad y frío, zapatillas rotas y esfuerzo familiar para pagar UCA evitando UBA por política militar, rechazando inicialmente derecho por vocación en ciencias políticas y periodismo.
Destaca anécdota de beca FURP en EE.UU. que lo llevó al Boston Globe, descubriendo periodismo como testigo de la historia y publicar lo que no quieren que se lea, pese oposición paterna que lo obligó a terminar abogacía.
Evoca a su abuelo Antonio como héroe inmigrante que trabajó duro, rechazó baño solo caliente para no olvidar orígenes, y reflexiona sobre autocracias que atacan primero a la prensa, criticando tensiones de Milei con periodistas como fuego artificial.
Explica elección de Milei como respuesta a hartazgo político, sociedad eligiendo incertidumbre del futuro pese certidumbre del pasado.