En una planta industrial de Pacheco, Tigre, se realizó un procedimiento de destrucción de más de 800 kilos de drogas y 1800 kilos de precursores químicos. Esta acción forma parte del Plan Nacional de Quema de Estupefacientes, con la participación de la ministra de Seguridad Nacional, doctora Magíster Alejandra Montioliva, el jefe de la Policía Federal Argentina, comisario general Alejandro Roger, y jefes de las cinco fuerzas federales.
En lo que va de la gestión se han destruido 300 toneladas de drogas, completando el ciclo de investigación, decomiso y detención de responsables. La quema pública busca desmentir mitos sobre la recirculación de drogas incautadas.
El evento abarcó estupefacientes de todo tipo y precursores químicos de la segunda mitad del año pasado hasta principios de este, con la Superintendencia de Investigaciones contra el Narcotráfico y otras superintendencias de la Policía Federal Argentina. Quedan pendientes 200 a 300 kilos más para incinerar con autorización judicial.
Se agradeció al personal de la Policía Federal por su lucha diaria contra el narcotráfico.