Cuatro delincuentes armados bajaron de un auto y robaron un vehículo a un padre que llegaba con su hijo de 8 años al garage en Wilde, dejando al niño dentro del auto inicialmente.
La madre, Wanda, contó que los ladrones fueron violentos y jovencitos; el hijo quedó aterrorizado con miedo a que lo llevaran. Gritó pidiendo ayuda a vecinos y policía, logrando que liberaran al niño.
El impacto persiste: el niño no quiere salir, vio otra persecución policial cercana y expresó terror a no ver más a su familia. La familia tiene protocolos de seguridad como bajar rápido del auto por temor a asaltos.
Exigieron más patrullas y seguridad; policías llegaron tarde para la denuncia por falta de patrullas en la zona. Panelistas lamentaron la rutina de inseguridad y el trauma en niños.