El santuario cuenta con un techo pintado a mano hace 300 años por la curia romana, similar al de la Catedral de Córdoba, y una Virgen Dolorosa de luto junto al apóstol amado. La iglesia está abierta todo el año, con misas dominicales y visitas libres; la réplica sale en procesión el 3 de mayo y el 14 de septiembre por el aniversario. Hay tres réplicas iguales traídas de Europa hace 300 años.
La plaza frente al santuario tiene arbustos podados en formas artísticas como manos adorando la imagen, dinosaurio, avión, canguro y figuras imaginativas por Jimena Liendo, quien heredó la pasión de mentores como Ricardo Lucero. Las esculturas se hacen solo con tijera y escalera, fomentando la imaginación de los visitantes, y Jimena agradece al pueblo y la Intendencia por oportunidades para mujeres.
Este tesoro argentino en el sur de Córdoba merece ser conocido y cuidado, con Eduardo y locales como Joaquín explicando detalles históricos.