Los carabineros dispararon cañones de agua contra manifestantes durante marchas por el Día Internacional del Trabajador en Santiago y otras ciudades de Chile.
Obreros, empleados públicos, estudiantes, agrupaciones populares y campesinas rechazaron recortes de programas sociales, rebaja de impuestos a grandes empresas y falta de avance en salario vital.
Las movilizaciones terminan con incidentes y enfrentamientos violentos con la policía, en medio de ajuste fiscal, desempleo al 8,9% y desacuerdos sobre alza del salario mínimo.
Los sindicatos chilenos impulsaron estas protestas contra las medidas del gobierno.