Un bombardeo pakistaní el 8 de marzo destruyó un complejo comercial en la frontera afgana con Pakistán, dejando ruinas y pérdidas por 4 millones de euros; Kader Khan, vendedor de repuestos y padre de siete hijos, perdió todos sus ahorros en el local.
El cruce de Torkham está cerrado hace seis meses por intensos combates; miles desplazados, suicidios por crisis económica, camiones varados pierden miles; exportadores paquistaníes pierden 150 millones de euros mensuales.
En Afganistán, industria alfombras golpeada sin rutas terrestres; costos aéreos suben 50% por guerra Medio Oriente; sin solución pese diálogos.
Comercios paralizados, familias sin ingresos en árida región sin industria; 120.000 desplazados desde febrero.