Los argentinos financian compras de comida en supermercados y carnicerías con tarjetas de crédito en cuotas sin interés, como carne, debido a que los salarios crecen más lento que la inflación y pierden poder de compra.
La economista Paula Piariet explica que esto baja el scoring bancario, reduce límites y genera deudas con la tasa de interés más alta del mercado al pagar mínimos, creando una bola de nieve. Recomienda préstamos para cancelar tarjetas, educación financiera y listar gastos versus ingresos.
Se aconseja recortar gastos hormiga como cafés y salir con familia, evitar plataformas digitales y priorizar efectivo. En sectores vulnerables, la inflación obliga a dejar de consumir sin alternativas de marcas.