La activista iraní Narquez Mohammadi, ganadora del Nobel de la Paz, fue trasladada de prisión al hospital por una grave crisis de salud con colapso, pérdida de conciencia y crisis cardíaca severa.
Detenida nuevamente en diciembre de 2025 por conspiración contra la seguridad nacional, su familia denuncia negligencia médica prolongada por más de 100 días pese a requerir atención.
Mohammadi defiende los derechos de las mujeres en el régimen islámico iraní, marcado por represión, penas de muerte y una guerra continua.