Verónica Ojeda describió la habitación de Maradona como un "playroom sucio" con pelela, puerta chica sin privacidad, cerca de cocina y sin cuidados médicos adecuados en sus últimos días.
Matías Morla digitaba todo, según Ojeda, responsable de la internación donde sacaron a Diego de hospital a una casa sin baño ni atención; médico vecino lo encontró sin signos vitales, con guardaespaldas haciendo RCP y psiquiatra mirando.
Morla defendió que Maradona vivía "como un rey", pero testimonios apuntan a negligencia fatal en los últimos 14 días.