La Torre Montparnasse, apodada "verruga" o "monolito" por los parisinos, comienza una remodelación de 600 millones de euros para ser más luminosa, ecológica y alta, financiada privadamente, aunque solo el 30% será verde con un invernadero en la azotea.
Construida en 1973 como rascacielos estilo Manhattan, generó polémica inicial y actual: vecinos como Patrice Mer demandaron para reducir altura de 22 a menos de 10 metros. Residentes como Frank y Laura ven positivo el toque vegetal para salud y turismo.
El observatorio en el piso 56, visitado por 30 millones, cerrará cuatro años; obras retrasadas de Juegos Olímpicos 2024 a 2030. Copropietarios disputan equidad en cambios estructurales a forma piramidal.
El centro comercial a sus pies, casi fantasma con solo tres tiendas como la histórica de Daniel Berdú (vaquero), podría cerrar por alquileres altos post-renovación, pese a crisis pasadas.