Sol, participante expulsada de Gran Hermano, revela que le encanta actuar y que se le facilitó durante el reality, donde fingía emociones para manipular a otros jugadores como Hernán. Explica que esticaba situaciones para que no se sintieran mal y usaba la actuación como estrategia en el juego.
En la entrevista, Sol responde a las críticas del panel sobre su desempeño como jugadora, insistiendo en que entró a jugar y que volvería al formato. El conductor aplaude su actitud y la presenta como una gran jugadora, cerrando el segmento con aplausos para ella.
Previamente, Sol había defendido su estrategia frontal y protagonista en Gran Hermano, explicando que jugó como ajedrez social mintiendo y confrontando prejuicios. El panel la cuestionó por su doble moral y por no manejar la ausencia de su hija, lo que llevó a su expulsión.