La provincia de San Juan representa un ejemplo concreto de transformación gracias a la minería, que comenzó en la época del gobernador peronista Gioja y se aceleró con el cambio de gobernador, superando años muy difíciles y complicados.
Este caso ilustra cómo las provincias cambian su rumbo económico al fomentar la minería, en contraste con La Rioja, gobernada por el kirchnerista Ricardo Quintela, que se aparta de la ola de inversiones bajo el régimen RIGI sin registrar ningún proyecto pese a los 62.000 millones de dólares totales en el país.
San Juan lidera con 33.000 millones de dólares en proyectos, seguida de Catamarca con 8.000 millones y 8 proyectos, y Jujuy con 2.500 millones. Otras como Neuquén destacan en petróleo y gas, mientras la cordillera muestra una densidad de proyectos mineros.
Los panelistas destacan salarios altos en minería, cercanos a los 8 millones de pesos, y comparan modelos políticos: gobernadores peronistas o frentistas en Catamarca y Salta apoyan la minería, dejando presiones ambientalistas, a diferencia del modelo extractivista criticado por Quintela.
La discusión vincula esto al crecimiento económico en el interior versus conurbano, con agro, petróleo y minería beneficiando zonas como la cordillera, equivalente al 13% del empleo si se cruza, y efectos multiplicadores de hasta 30 empleos por puesto minero.