Nahuel, repositor de un supermercado en El Tinto de Luján, repelió a piñas a un ladrón de 35 años que simulaba tener un arma con un flotante de baño escondido bajo la ropa. El delincuente, con antecedentes de 15 años preso, amenazó a la cajera Noelia y robó dinero antes de ser sorprendido.
Las cámaras registraron cómo Nahuel esperó el momento preciso, lo golpeó, lo derribó con una llave y lo arrastró a la calle para retenerlo hasta la llegada de la policía. Otros vecinos, como el de la pollería, intervinieron, y el ladrón fue detenido aunque el juzgado notificó su posible liberación por falta de arma real.
Los dueños del comercio regalaron una moto a Nahuel por su valentía, reconociendo que arriesgó su vida sin saber si el arma era real. Nahuel contó que actuó por instinto para proteger a su compañera, quien estaba a punto de colapsar, y esperó pacientemente para atacar cuando el ladrón se distrajo.
El equipo del noticiero elogió la detención ciudadana y destacó el temor del personal ante la posible liberación del ladrón, quien podría volver al barrio. Nahuel mencionó que es la primera tentativa de robo en sus 6-7 meses de trabajo, pero la exposición constante genera ansiedad.