El Registro Civil porteño registró más de 12.000 nombres únicos entre 2015 y 2026, elegidos por padres que evitan nombres comunes para sus hijos. Ejemplos insólitos incluyen Donofrio, inspirado en un jugador de River, Dimitri de origen griego que significa diosa de la agricultura, y CAJ por Club Atlético Boca Juniors.
Otros nombres destacados son A, una exclamación, Sabrina Conesse que deriva en princesa, Alvarenga apellido usado como nombre, y mezclas como Fabián de Fabián y Gabriel o sugerencias como Mauser de Mauro y Sergio. Un caso extremo menciona a un padre que nombró a su hija CAI por Club Atlético Independiente.
El panel debatió la tendencia a nombres exóticos pero alertó sobre dificultades futuras, como deletrear toda la vida o burlas en el colegio, recomendando opciones más comunes para evitar problemas a los niños.