Científicos de la Universidad de Córdoba detectan contaminantes orgánicos persistentes como pesticidas en el aire de la Antártida, transportados por masas de aire desde actividades humanas en los continentes.
El equipo, liderado por Gustavo, enseña en laboratorios de la facultad materias como Laboratorio 3, donde estudiantes adquieren destrezas en manejo de equipos. Realizan síntesis de compuestos y analizan muestras para proyectos antárticos, incluyendo fotólisis y espectros. Transmiten conocimiento establecido y comparten investigaciones propias para conectar a los alumnos con la ciencia actual.
En campañas como la de 2014, recolectan muestras de aire usando filtros PUF y de cuarzo en equipos portátiles durante 3-4 días. Procesan con extracción en tolueno, concentración, secado con nitrógeno e inyección en cromatógrafo gaseoso para obtener cromatogramas que identifican contaminantes como endosulfán. Las concentraciones son bajas pero aumentan cerca de zonas agrícolas en la costa atlántica argentina.
Los investigadores describen un día típico en Córdoba con desayuno ligero, correos, reuniones con becarios y tesistas. En la Antártida, cambian filtros con pinzas en frío extremo, observan días largos, hielo, ballenas y pingüinos. El proyecto busca tendencias a largo plazo para evaluar impactos ambientales, confirmando que no hay lugares prístinos en el planeta.
Este aporte busca generar conciencia sobre contaminación y efecto invernadero mediante más datos para posibles medidas.