En el debate sobre el segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, el panel analiza el audio presentado por Leopoldo Luque donde Verónica Ojeda pide dinero a la contadora para el tratamiento de su hijo Dieguito Fernando, mostrando a Maradona en estado alterado y balbuceando aprobación. Luque usa esto para cuestionar la capacidad mental de Maradona y la credibilidad de Ojeda, quien lo acusó de asesino en el juicio anterior.
Los panelistas debaten si el audio, posiblemente anterior a la internación, expone la condición crónica de Maradona o es un golpe bajo de Luque, quien cambió de abogado. Critican a médicos por firmar alta de clínica pese a riesgos, recordando que las hijas Jana y Janina firmaron el externalizado, alquilaron casa inadecuada y no internaron pese a alcoholismo. Se menciona que Maradona rechazaba ayuda, prefería morir como ídolo antes que vivir dependiente.
Discuten responsabilidades: médicos deben alertar justicia si paciente no coopera, familia no impidió acceso a alcohol. Ojeda reclamaba fondos cuando Maradona estaba "bien" para Dubai. El juicio se ve como lucha económica más que por verdad médica, con audios y documentos para desacreditar.