El panel discute la polémica por las carillas dentales de Julieta Poggio en Gran Hermano, donde Daneli acusó envidia de su hermana Lola por hablar tanto de ella y insinuar que pagaron diez mil dólares por placa para meterla al programa.
Julieta explicó que se las puso para un trabajo que requería planos cercanos pero ya se las sacó porque no le gustaron, aunque el panel duda de la excusa y señala que afectó mucho la opinión de las redes, llamándola influencer influenciable.
Los conductores defienden que nadie pide permiso para procedimientos estéticos pero critican si queda mal, comparando con ejemplos personales como un flequillo fallido, y enfatizan que las críticas son constructivas sin envidia.
Coinciden en que las redes condicionan más a los jóvenes como ella, que vive de likes, y que no se cambia la dentadura por un trabajo.