Pablo Lescano reveló en Juego Chino su récord de 27 shows en un fin de semana durante carnavales en Salta y Jujuy, tocando sin lista de temas e improvisando según el público, ya que sus músicos lo siguen porque él toca de oído.
Contó anécdotas de barrio en San Fernando, como conocer al carnicero Abel y Jorge, tener una lista negra para malos cortes, criticar frappuccino o flat white como no de barrio, y bromear sobre café de Afganistán o chocolate Dubai, definiendo lo de barrio como recordar nombres de almacenero y verdulero.
Explicó el origen de frases como "te quiero pero soy un bardo", dicha por una chica del barrio, y rechazó hacer playback en Copa Libertadores porque es músico y prefiere tocar cumbia en vivo, llenándolo de orgullo.
Compartió historias de infancia: rezaba para aprobar en primaria sin éxito, se volvió lelo en secundaria hasta una profesora de matemática lo acomodó, compró su primer teclado con plata de viaje egresado, tuvo cinco bandas componiendo 12 canciones cada una, primer beso pastoso con sabor a galletitas Lincoln, y anécdotas como tatuaje mal hecho de fan o tocar en fiesta de egresados de pibes que aprobaron todo.
En el juego chino compitió intensamente empatando varias veces, declarando Comodoro Py y pelando manos, mientras menciona sponsors como Diesel y Fontenla.