Mario Pergolini salió de su programa sin pedir disculpas por el chiste de humor negro sobre un femicidio, tirando solo un beso a los periodistas pese al operativo para evitarlo.
El panel de Intrusos criticó que de tres panelistas solo dos, Evelyn Boto y Rafa Rada, se disculparon públicamente, mientras Pergolini mantiene silencio y no mira redes ni tiene WhatsApp.
Carmen Barbieri, en entrevista telefónica, defendió el humor negro de Pergolini sobre su personaje de suegra con chaleco antibalas, diciendo que hay que bancárselo o no, aunque admitió que el humor cambió y hay que cuidarse más.
El debate resaltó la tensión en el programa grabado, donde nadie paró el chiste a tiempo, y la presión de redes sobre la televisión tradicional.