La provincia de La Rioja, gobernada por Ricardo Quintela, se aparta de la ola de inversiones mineras bajo el régimen RIGI, sin registrar ningún proyecto pese a los 62.000 millones de dólares totales en el país. Otras provincias como San Juan lideran con 33.000 millones, seguida de Catamarca y Jujuy, mientras Neuquén brilla en petróleo y gas.
El informe muestra mapas de proyectos mineros en la cordillera, destacando cobre, oro, litio y tierras raras esenciales para tecnología. Un celular contiene hasta 36 miligramos de oro y decenas de minerales argentinos, posicionando al país en el primer plano mundial con la digitalización e IA.
Gobiernos peronistas no kirchneristas en Catamarca, Salta y Santa Cruz abrazan la minería pese presiones ambientalistas, aprobando leyes periglaciares para atraer inversiones equivalentes al 10% del PBI. La Rioja mantiene 30 empresas estatales y alta dependencia coparticipación, contrastando con salarios mineros de hasta 8 millones de pesos promedio.
El modelo extractivista genera empleo expansivo (1 a 5-30 indirectos) en cordillera y agro, beneficiando interior sobre conurbano, donde 14 millones sufren transición económica sin subirse a la ola.