En el histórico jury por el crimen de Nora Dalmasso, estrangulada con cinturón de bata en 2006, se juzga a tres fiscales por mala investigación: Javier Di Santo (teoría amantes Perejil y Macarrón), Daniel Miralles (marido asesino pese a golf en Punta del Este) y Luis Pizarro (sicario pagado por Macarrón).
Pruebas como ADN haplotipo I en familia Macarrón llevaron a imputaciones forzadas sin evidencia sólida. Fiscal de juicio Riveros desistió de acusar por falta de pruebas, evitando juicio a Marcelo Macarrón. Causa prescribió pese a ADN de Roberto Bárzola parquetista en bata y cabello.
Fiscal testigo lamenta "lo peor en 40 años", dolor por colegas juzgados y víctima sin justicia. Insiste en "hallazgo casual" pero no culpable sin pruebas legales. Familia busca reactivar antes de prescripción total.
Panel critica hipótesis ridículas como vuelo nocturno sin rastro o sicario improvisado, forzando culpables sin verdad. Riveros dio clase magistral al parar causa floja.