En un partido de Copa Sudamericana entre Bolívar y un equipo de Subelía, jugadores protagonizaron lesiones recíprocas y una expulsión polémica. El árbitro mostró roja por un aplauso interpretado como irónico hacia él, pese a que era para compañeros.
Se criticó la decisión como prevaricato por inventar reglas. El segmento incluyó humor sobre errores arbitrales y saludos del Día del Trabajador en tono distendido.