Vecinos consultados en calle describen angustia por fin de mes agravado por aumentos de precios en abril, llegando con reservas hasta el día 18 o 20 y piloteando con ofertas y galletitas. Jubilados pagan deudas y préstamos sin cubrir remedios ni alimentos, mientras desempleados usan ahorros y piden adelantos.
Personas muestran tarjetas con 4 mil pesos restantes hasta cobro, sin esparcimiento posible y quincenas enteras raspando. Admiten tristeza, pérdida y angustia diaria, con últimos días del mes extendidos permanentemente por inflación en aceite, leche y básicos.
Opiniones coinciden en no alcanzar para vida digna, priorizando pagos mínimos con intereses y lamentando país en crisis inédita.