Javier Calamaro relató su experiencia de 2008 cuando buceó en una cápsula sumergida en el mar para cantar Alfonsina y el mar rodeado de ballenas, con el agua hasta la cintura y sin miedo a ahogarse.
Andrés Calamaro grabó el estribillo desde arriba mientras Javier recitaba poemas y cantaba sobre una pista con orquesta; la idea fue suya para combinar buceo y música en un momento único que no se repitió en otro lugar del mundo.
Además contó cómo escaló el Aconcagua en 2018 con Facundo Arana y Dani Oroño tras entrenar intensamente subiendo 30 montañas, pasando de cero deporte a convertirse en un "ave fénix" pese a 30 años de bohemia rockera.
Realizó vuelos en parapente sobre Salta y La Rioja cantando, como parte de su programa La Cocina de los Calamaros en Canal 9 durante la pandemia, donde invitaba amigos a tocar y hacer asados en casa antes de mudarse a estudio.