El ejército de Israel reforzó directrices de seguridad en el norte del país tras un ataque con dron explosivo de Hezbollah que hirió a 12 soldados. Las medidas limitan actividades al aire libre a 200 personas y 600 en edificios con refugio hasta el lunes 4 de mayo.
Israel destruyó más de 40 infraestructuras de Hezbollah en sur del Líbano, incluyendo cuarteles y centros logísticos, pese al alto al fuego anunciado por Estados Unidos.
Las fuerzas israelíes interceptaron un objetivo aéreo sospechoso activando alertas de defensa.